La mayoría de los sitios se ven genéricos por culpa de las fotos de stock. No necesitas una cámara cara, solo tu celular y tres fotos reales: un retrato, tú en acción y tu espacio. Aquí te digo exactamente cómo.
Una foto real de ti (o tu equipo). Mira a la cámara, sonrisa genuina, luz natural de una ventana. Esta es la cara en la que tus clientes confían.
Tú haciendo tu trabajo. Manos ocupadas, concentrado, espontáneo. Demuestra que eres real y bueno en lo que haces.
Tu espacio o tu local, donde tus clientes de verdad te encuentran. Amplio, acogedor y a la luz del día.
Las coloco en tu sitio web y tu Perfil de Google para que te veas como el profesional que eres.
Respuestas de IA. ¿Lo seguimos en tu WhatsApp? Escríbeme.